miércoles, 1 de octubre de 2014

Francia: Sacra Liturgia 2014

El pasado mes de julio se celebró el encuentro Sacra Liturgia, en el Monasterio de San Benito, Diócesis de Frejus-Toulon, en Francia, que incluyó conferencias y diversas celebraciones litúrgicas con la forma extraordinaria del Rito Romano. Entre los participantes el Arzobispo  Thomas Gullickson, Nuncio Apostólico en Ucrania, y Monseñor Dominique Rey, Obispo de Frejus-Toulon.


Con Monseñor Gullickson, Arzobispo titular de Polymartium y Nuncio de Su Santidad en Ucrania, se eleva a 380 el número de obispos presentes en la forma extraordinaria del Rito Romano desde la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum.


El Arzobispo Gullickson preside Vísperas Pontificales
Misa solemne de Réquiem
El presbítero don Gabriel Díaz Patri imparte una conferencia
Misa solemne en la fiesta de San Benito
Fieles en una de las Misas
Santa Misa Pontifical celebrada por el Obispo de Frejus-Toulon
Monseñor Dominique Rey imparte la bendición

lunes, 29 de septiembre de 2014

Obispo de Lancaster con la Misa tradicional

Con anterioridad informamos que Monseñor Michael G. Campbell, OSA, Obispo de Lancaster, había cedido la iglesia de Santa Walburga, en Preston, Reino Unido, al Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote.

El pasado 27 de septiembre se inauguró el apostolado en esta hermosísima iglesia, la más alta iglesia católica del Reino Unido, con la Santa Misa solemne celebrada por Monseñor Gilles Wach, Superior del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, asistiendo pontificalmente el Señor Obispo de Lancaster, quien pronunció la homilía desde el púlpito.

Fotografías del Sr. Martin Gardner.








Monseñor Rogelio Livieres, ejemplar obispo

El affaire "Ciudad del Este" va a colear durante mucho tiempo y pensamos que ese tiempo va a engrandecer la figura de su ya ex-obispo, y pondrá en evidencia a quienes durante años han intrigado e instigado para lograr su cese.

Un amable lector nos enlaza dos artículos sobre la salida de Monseñor Livieres de Ciudad del Este; el propio Vaticano reconoce que los motivos de expulsión de su diócesis no tienen nada que ver temas sexuales sino que son, como afirmó el propio Livieres, ideológicos. La envidia del mayoritariamente mediocre y estéril episcopado paraguayo y su negativa a reconocer que una opción tradicional es necesaria ahora en la Iglesia. Los artículos están en lengua inglesa:



En la inusitada rapidez en la que se sucedieron los acontecimientos, publicamos la carta de Monseñor Livieres dirigida al Cardenal Ouellet, sin dar nuestra opinión. Ahora la damos: la carta revela la talla del ex-Obispo de Ciudad del Este. Y, al contrario de lo que opina el padre Lombardi, no es nada violenta. Explica la situación y su punto de vista con claridad meridiana, acata la decisión del Papa con la obediencia debida, obediencia que pide a los fieles de su diócesis. Pero a la vez es fiel a su propia conciencia. Es la carta de un apóstol, y no de un funcionario del episcopado. 


A Monseñor Livieres podrán echar de su diócesis después de haber multiplicado las vocaciones religiosas, creado un seminario floreciente, haber instaurado ocho capillas de adoración perpetua, haberse ocupado de los desfavorecidos, etc. Pero desde luego no van a callarlo. A menos que se cometa otra injusticia prohibiéndole hablar.

Y aquí tienen la web del ex-Obispo de Ciudad del Este:


Monseñor Livieres Plano muestra en ella su altura moral, llamando a los fieles de Ciudad del Este a la paz, obediencia y conciliación, y les invita a estar muy cerca del Obispo:


Con gran cariño se dirige a los numerosos seminaristas de su diócesis, invitándoles también a unirse al futuro obispo y a estudiar "pegados al Magisterio y a la Tradición para ser buenos y santos sacerdotes:


La masivamente leída web La cigüeña de la torre publica la siguiente fotografía, tomada a su vez de Página Católica. Ahí tienen una explicación convincente de la aversión al Obispo Livieres por parte de sus "hermanos" en el episcopado paraguayo:

domingo, 28 de septiembre de 2014

Misa tradicional en Pennsylvania

Las imágenes son del pasado mes de junio, celebración de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, en la Parroquia de San Adalberto, en Philadelphia, Pennsylvania, Estados Unidos. Celebra el reverendo Harold McKale, sacerdote diocesano.






Misa tradicional en Illinois

The Herald News dedica un amplio artículo a la celebración de la Santa Misa tridentina en la Parroquia de San José, en Rockdale, Illinois, Estados Unidos. El celebrante es el reverendo Joseph R. Valentine, de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro.


sábado, 27 de septiembre de 2014

Beatificación

Altar dispuesto conforme al ejemplo del Papa Benedicto XVI, durante la Beatificación del Siervo de Dios Álvaro del Portillo, del Opus Dei. Preside Su Eminencia el Cardenal Amato.

La Misa, Novus Ordo, se celebró íntegramente en latín, salvo las lecturas y la oración de los fieles. La comunión se dió exclusivamente en la boca y se dispusieron dos reclinatorios delante del altar.


La belleza de la Fe

Procesión en la Abadía tradicional de Clear Creek, en Tulsa, Oklahoma, Estados Unidos.

Le petit Placide

Apostolado de la FSSP en México

Su Eminencia el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México, ha invitado a la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro a instalarse en la ciudad de México, capital del país, cediéndoles el uso de la histórica Capilla de la Inmaculada Concepción de María, conocida como Capilla del Salto del Agua. Las Misas tradicionales se celebrarán diariamente. Lunes, miércoles y viernes a las 7 horas. Martes, jueves y sábado a las 19 horas. Y los domingos a las 10 horas. 


Misas tradicionales en la Basílica de San Pedro

Además de otras celebraciones que puedan realizar grupos o en ocasiones especiales, hay al menos dos Misas diarias regulares con el Misal de San Juan XXIII, privadas como en el resto de los altares, que se celebran en la Basílica de San Pedro. A las 7 de la mañana en los altares de Inocencio XI y del Arcángel San Miguel.

Una de ellas es celebrada por Monseñor Marco Agostini, ceremoniero pontificio.

Chiesa e post concilio
Riposte Catholique

Carta desde Ciudad del Este

Recibimos una carta de un clérigo de la diócesis de Ciudad del Este, que refleja el desconsuelo y la angustia por la injusticia cometida contra su Obispo. La publicamos tal cual, omitiendo lógicamente el nombre:
Amigos de Acción Litúrgica, estamos viviendo una situación realmente grave y sin precedentes en la Iglesia y que va a marcar un quiebre, un antes y un después.
Despues de estos hechos cabe a uno pensar hacia donde va la Iglesia. pues quien debería confirmarnos en la fe ha dispuesto todos los resortes del poder en beneficio de unos pocos, pero en perjuicio de muchos.
Yo pienso, Mons. Livieres ¿era pederasta?, no. ¿Protegia pederastas?, no. Eso quedo demostrado en sendos informes de la Santa Sede de 2002 y 2008, pero nadie los tiene en cuenta y solo se tiene en cuenta al periodismo que parece que es una instancia de poder por encima de la justicia.
Mons. Livieres ¿era hereje? no. Su mayor empeño fue la educación de los seminaristas, con las grandes deficiencias de estar lejos de todos. Se preocupó de la liturgia devolviendo a Cristo el lugar que le corresponde por encima de nosotros y nuestra sed de protagonismo.
Mons. Livieres ¿es desobediente? no. fundo un seminario conforme al derecho. Alentó el protagonismo y la formación del laicado y la vida religiosa que esta agonizante. Fue obediente, síobediente aun en medio de una injusticia.
El pecado de Mons. Livieres no fueron las cosas malas que pudiera haber hecho, sino las buenas que ponian al descubierto la mediocridad y esterilidad que cunden por doquier en el clero y episcopado paraguayo y claro está el argentino, que mucho tiene que ver en esto.
se ha privilegiado los intereses sectarios y mezquinos de una iglesia que parece dividirse cada vez mas y alejarse de su legitimo Pastor............. ¿a quien seguimos, a Dios o a los hombres?.
Esto realmente entristece y desalienta. pero la tristeza es del demonio así que ruego a Dios me aleje de ella y me de fuerzas para soportar lo que vendrá, que no se que sera, pero todo indica que esta gente viene por todo y si al pastor, digo Mons. Livieres, lo trataron como lo trataron sin el derecho a la legitima defensa, sin ver los informes y negándosele ver al papa que parece tener tiempo para recibir celebridades del espectáculo y el deporte, pero no para uno de sus obispos, ¿que podemos esperar de nosotros entonces?, ¿justicia de esta gente? no lo creo. Está visto que los intereses son los del mundo y no los de Dios. me pregunto otra vez. hacia donde va la iglesia.
solo nos queda rezar y elevar las manos al cielo. Sálvanos Señor, decia Pedro a Jesus cuando se hundia.
Por ultimo si algo le critico a Mons. ha sido su confianza de padre. Si, el confiaba y creo que esa confianza no siempre ha sido devuelta debidamente. aun asi creo que no amerita esta situacion desmesurada e injusta. Dios se lo pague........
me encomiendo a sus oraciones, ahora mas que nunca.
Dios mio, hagase tu voluntad, asi en la tierra como en el cielo.
Dios les bendiga.

Misa tradicional en Hong-Kong

El reverendo John Berg, Superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro visitó recientemente la iglesia de María Auxilio de los Cristianos, en Hong-Kong, donde celebró la Santa Misa con la forma extraordinaria del Rito Romano, propia de este instituto, en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.




jueves, 25 de septiembre de 2014

Carta de Monseñor Livieres

Carta del Obispo Monseñor Rogelio Livieres al Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos:
Cardenal Marc Ouellet
Prefecto de la Congregación para los Obispos
Palazzo della Congregazioni,
Piazza Pio XII, 10,
00193 Roma, Italia
25 de septiembre de 2014
Eminencia Reverendísima:
Le agradezco la cordialidad con que me recibió el lunes 22 y el martes 23 de este mes en el Dicasterio que preside. Igualmente, la comunicación por teléfono que me ha hecho hace unos momentos de la decisión del Papa de declarar a la Diócesis de Ciudad del Este sede vacante y de nombrar a Mons. Ricardo Valenzuela como Administrador Apostólico.
Tengo entendido que el Nuncio, prácticamente en simultáneo con el anuncio que Su Eminencia me acaba de dar, ha realizado una conferencia de prensa en el Paraguay y ya se dirige hacia la Diócesis para tomar control inmediato de la misma. El anuncio público por parte del Nuncio antes de que yo sea notificado por escrito del decreto es una irregularidad más en este anómalo proceso. La intervención fulminante de la Diócesis puede quizás deberse al temor de que la mayoría del pueblo fiel reaccione negativamente ante la decisión tomada, ya que han manifiestado abiertamente su apoyo a mi persona y gestión durante la Visita Apostólica. En este sentido recuerdo las palabras de despedida del Cardenal Santos y Abril: «espero que reciban las decisiones de Roma con la misma apertura y docilidad con que me han recibido a mí». ¿Estaba indicando que el curso de acción estaba ya decidido antes de los informes finales y el examen del Santo Padre? En cualquier caso, no hay que temer rebeldía alguna.Los fieles han sido formados en la disciplina de la Iglesia y saben obedecer a las autoridades legítimas.
Las conversaciones que hemos mantenido y, aparentemente ya que no los he visto, los documentos oficiales, dan por justificación para tan grave decisión la tensión en la comunión eclesial entre los Obispos del Paraguay y mi persona y Diócesis: «no estamos en comunión», habría declarado el Nuncio en su conferencia.
Por mi parte, creo haber demostrado que los ataques y maniobras destituyentes de la que he sido objeto se iniciaron ya desde mi nombramiento como Obispo, antes incluso de que pudiera poner un pie en la Diócesis –hay correspondencia de la época entre los Obispos del Paraguay con el Dicasterio que Su Eminencia preside como prueba fehaciente de ello. Mi caso no ha sido el único en el que una Conferencia Episcopal se ha opuesto sistemáticamente a un nombramiento hecho por el Papa contra su parecer. Yo tuve la gracia de que, en mi caso, los Papas san Juan Pablo II y Benedicto XVI me apoyaran para seguir adelante. Entiendo ahora que el Papa Francisco haya decidido retirarme ese apoyo.
Sólo quiero destacar que no recibí en ningún momento un informe escrito sobre la Visita Apostólica y, por consiguiente, tampoco he podido responder debidamente a él. A pesar de tanto discurso sobre diálogo, misericordia, apertura, descentralización y respeto por la autoridad de las Iglesias locales, tampoco he tenido oportunidad de hablar con el Papa Francisco, ni siquiera para aclararle alguna duda o preocupación. Consecuentemente, no pude recibir ninguna corrección paternal –o fraternal, como se prefiera– de su parte. Sin ánimo de quejas inútiles, tal proceder sin formalidades, de manera indefinida y súbita, no parece muy justa, ni da lugar a una legítima defensa, ni a la corrección adecuada de posibles errores. Sólo he recibido presiones orales para renunciar.
Que mis opositores y la prensa local hayan recientemente estado informando en los medios, no de lo que había pasado, sino de lo que iba a suceder, incluso en los más mínimos detalles, es sin duda otro indicador de que algunas altas autoridades en el Vaticano, el Nuncio Apostólico y algunos Obispos del país estaban maniobrando de forma orquestada y dando filtraciones irresponsables para «orientar» el curso de acción y la opinión pública.
Como hijo obediente de la Iglesia, acepto, sin embargo, esta decisión por más que la considero infundada y arbitraria y de la que el Papa tendrá que dar cuentas a Dios, ya que no a mí. Más allá de los muchos errores humanos que haya cometido, y por los cuales desde ya pido perdón a Dios y a quienes hayan sufrido por ello, afirmo una vez más ante quien quiera escucharlo que la substancia del caso ha sido una oposición y persecución ideológica.
La verdadera unidad eclesial es la que se edifica a partir de la Eucaristía y el respeto, observancia y obediencia a la fe de la Iglesia enseñada normativamente por el Magisterio, articulada en la disciplina eclesial y vivida en la liturgia. Ahora, empero, se busca imponer una unidad basada, no sobre la ley divina, sino sobre acuerdos humanos y el mantenimiento del statu quo. En el Paraguay, concretamente, sobre la deficiente formación de un único Seminario Nacional –deficiencias señaladas no por mí, sino autoritativamente por la Congregación para la Educación Católica en carta a los Obispos de 2008. En contraposición, y sin criticar lo que hacían otros Obispos, aunque hay materia de sobra, yo me aboqué a establecer un Seminario diocesano según las normas de la Iglesia. Lo hice, además, no sólo porque tengo el deber y el derecho, reconocido por las leyes generales de la Iglesia, sino con la aprobación específica de la Santa Sede, inequívocamente ratificada durante la última visita ad limina de 2008.
Nuestro Seminario diocesano ha dado excelentes frutos reconocidos por recientes cartas laudatorias de la Santa Sede en al menos tres oportunidades durante el pontificado anterior, por los Obispos que nos han visitado y, últimamente, por los Visitadores Apostólicos. Toda sugerencia hecha por la Santa Sede en relación a mejoras sobre el modo de llevar adelante el Seminario, se han cumplido fielmente.
El otro criterio de unidad eclesiástica es la convivencia acrítica entre nosotros basada en la uniformidad de acción y pensamiento, lo que excluye el disentimiento por defensa de la verdad y la legítima variedad de dones y carismas. A esta uniformidad ideológica se la impone con el eufemismo de «colegialidad».
El que sufre las últimas consecuencias de lo que describo es el pueblo fiel, ya que las Iglesias particulares se mantienen en estado de letargo, con gran éxodo a otras denominaciones, casi sin vocaciones sacerdotales o religiosas, y con pocas esperanzas de un dinamismo auténtico y un crecimiento perdurable.
El verdadero problema de la Iglesia en el Paraguay es la crisis de fe y de vida moral que una mala formación del clero ha ido perpetuando, junto con la negligencia de los Pastores. Lugo no es sino un signo de los tiempos de esta problemática reducción de la vida de la fe a las ideologías de moda y al relajamiento cómplice de la vida y disciplina del clero. Como ya he dicho, no me ha sido dado conocer el informe del Cardenal Santos y Abril sobre la Visita Apostólica. Pero si fuera su opinión que el problema de la Iglesia en el Paraguay es un problema de sacristía que se resuelve cambiando al sacristán, estaría profunda y trágimente equivocado.
La oposicion a toda renovación y cambio en la Iglesia en el Paraguay no sólo ha contado con Obispos, sino también con el apoyo de grupos políticos y asociaciones anti-católicas, además del apoyo de algunos religiosos de la Conferencia de Religiosos del Paraguay –los que conocen la crisis de la vida religiosa a nivel mundial no se sorprenderán de esto último. El vocero pagado y reiteradamente mentiroso para tales maniobras ha sido siempre un tal Javier Miranda. Todo esto se hizo con la pretensión de mostrar «divisón» dentro de la misma Iglesia diocesana. Aunque la verdad demostrada y probada es la amplia aceptación entre el laicado de la labor que veníamos haciendo.
Del mismo modo que, antes de aceptar mi nombramiento como Obispo, me creí en la obligación de expresar vivamente mi sentimiento de incapacidad ante tamaña responsabilidad, después de haber aceptado dicha carga, con todo el peso de la autoridad divina y de los derechos y deberes que me asisten, he mantenido la gravísima responsabilidad moral de obedecer a Dios antes que a los hombres. Por eso me he negado a renunciar por propia iniciativa, queriendo así dar testimonio hasta el final de la verdad y la libertad espiritual que un Pastor debe tener. Tarea que espero continuar ahora desde mi nueva situación de servicio en la Iglesia.
La Diócesis de Ciudad del Este es un caso a considerar que ha crecido y multiplicado sus frutos en todos los aspectos de la vida eclesial, para felicidad del pueblo fiel y devoto que busca las fuentes de la fe y de la vida espiritual, y no ideologías politizadas y diluídas creencias que se acomodan a las opiniones reinantes. Ese pueblo expresó abierta y públicamente su apoyo a la labor apostólica que hemos venido haciendo. El pueblo y yo hemos sido desoídos.
Suyo afectísimo en Cristo,
+ Rogelio Livieres
Ex obispo de Ciudad del Este (Paraguay)
La cigüeña de la torre

Monseñor Livieres no fue escuchado

Todo parece indicar que la visita apostólica del Cardenal Santos Abril a la Diócesis de Ciudad del Este no ha sido más que una pantomima para justificar una decisión que ya estaba tomada: eliminar al Obispo de Ciudad del Este del episcopado paraguayo.

Reproducimos el texto publicado por Infovaticana, que desvela algunos aspectos de esta operación:
La diócesis de Ciudad del Este ha emitido un comunicado en el que valora la destitución de su obispo.
Mons. Rogelio Livieres Plano mantuvo esta semana dos reuniones en Roma en la Congregación para los Obispos, donde se lo instó vivamente a que renuncie a su cargopor la falta de unidad en la comunión con los otros Obispos del Paraguay.
A pesar de solicitar ver los resultados escritos de la Visita Apostólica, nunca le fueron mostrados. Tampoco se accedió a su pedido de ser escuchado y hablar con el Papa para poder defenderse y aclarar las dudas que hubiere.
Por respeto a su conciencia frente a los deberes que le tocan como Pastor de una Diócesis que, gracias a Dios, ha florecido y multiplicado sus frutos en los últimos años, se ha negado a acceder a un pedido que cree infundado y que es resultado de un procedimiento indefinido y súbito. Sin embargo, por obediencia a la autoridad del Papa ha aceptado con serenidad y tranquilidad la decisión de ser removido del cargo.
A instancias del Obispo saliente, la Diócesis de Ciudad del Este aguarda con alegría y esperanza al nuevo Pastor que la guiará hacia el Reino de los cielos, orando desde ya por quien deba asumir esta responsabilidad. María, Reina de la Paz, y san Blas, patronos de la Diócesis, protejan y guíen a todos en estas difíciles circunstancias. Cuando el Obispo sea notificado por escrito debidamente tendrán efectos legales las decisiones tomadas.
Infovaticana

Destitución del Obispo de Ciudad del Este

Su Santidad el Papa ha destituido al Obispo de Ciudad del Este, en Paraguay, Monseñor don Rogelio Livieres Plano, miembro del Opus Dei. Entre las acusaciones contra el obispo está la protección que ha dispensado a un sacerdote acusado de pederastia y también otras de índole financiero. Unas acusaciones negadas reiteradamente por el Obispo Livieres argumentando que, respecto a lo primero, no existía sentencia condenatoria alguna contra este sacerdote ni en jurisdicción civil ni eclesiástica; respecto a lo segundo, que hasta el último céntimo ha sido invertido en la diócesis, por ejemplo en el floreciente seminario diocesano.

Sin pronunciarnos sobre estos hechos graves, que no conocemos en detalle, hay otra realidad que no puede ser negada: el hasta ahora Obispo de Ciudad del Este era detestado por la mayor parte del mediocre y estéril episcopado paraguayo. La envidia es un pecado tan antiguo como la Biblia y monseñor Livieres era envidiado por haber levantado una diócesis moribunda y multiplicado el número de seminaristas y sacerdotes, lo que afeaba la sequía espiritual y vocacional del resto del país.

Si a esto unimos el talante tradicional de Monseñor Livieres, la generalización de la sotana entre los sacerdotes de su diócesis, la introducción en su seminario de las órdenes menores abolidas por el Novus Ordo, su apoyo a la forma extraordinaria, su rigor doctrinal y otras muchas cuestiones hoy vistas con recelo, se reúnen una serie de circunstancias que explican la drástica decisión adoptada por Roma. Y más con un Papa como Francisco que ha demostrado, con la intervención a los Franciscanos de la Inmaculada, que no es un Papa imparcial y ecuánime como Benedicto XVI, sino que tiene muy claras sus filias y sus fobias y que los golpes de báculo van a ir siempre al mismo flanco del rebaño.

¿Fue sorprendido Monseñor Livieres en su buena fe por un sacerdote corrupto? ¿Son ambos, obispo y sacerdote, víctimas de una calumnia? ¿Los hechos determinan la destitución o son un mero pretexto para eliminar un obispo incómodo? ¿Fue imprudente Monseñor Livieres pensando que nada debía temer teniendo limpia su conciencia? 

No podemos responder a estas preguntas, pero sí agradecer al Obispo de Ciudad del Este todo lo bueno que ha dado a su diócesis; numerosas vocaciones, atención a los desfavorecidos, sana doctrina, amor a la Liturgia. Y rezar por su diócesis, a la que ahora espera posiblemente una auténtica devastación: expulsión de seminaristas, persecución de los institutos tradicionales que habían encontrado allí refugio, confusión de los fieles, etcétera.

martes, 23 de septiembre de 2014

Oratorio en Málaga

La Hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía y María Santísima de las Penas, en Málaga, España, ha culminado las pinturas de su oratorio, realizadas por el pintor Raúl Berzosa. Un templo contemporáneo, realizado en estilo barroco, y apropiado para el esplendor del culto, del que ya hemos publicado algunas fotografías. Las siguientes imágenes corresponden a la culminación del proyecto pictórico, que constituye una auténtica catequesis plástica.







Primera Misa en California

Primera Misa del reverendo Joel Estrada, Canónigo de Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote. Iglesia de las Cinco Llagas, San José, California, el pasado 13 de septiembre.






Esplendor de la Liturgia en Córdoba

Procesión y Función Solemne, Novus Ordo, con motivo del titular de la Iglesia Parroquial de San Mateo Apóstol y Evangelista, de Villanueva del Duque, Córdoba, España.

Un saludo a nuestros amigos y colaboradores.





Esplendor de la liturgia en Bilbao

Enlazo algunas fotografías de la celebración de la Santa Misa, Novus Ordo, en un colegio de Bilbao, España. Una Misa puede ser sencilla y celebrada con gran decoro.




El encuentro entre Muller y Fellay ha sido cordial

Tomado del Vatican Information Service:
"Ciudad del Vaticano, 23 septiembre 2014 (VIS).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede informa hoy de que de las 11 a las 13 de esta mañana y en un clima de cordialidad ha tenido lugar en la Congregación para la Doctrina de la Fe el encuentro entre el cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el obispo Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En el encuentro estaban presentes los arzobispos Luis Francisco Ladaria Ferrer S.I. ,Secretario de la misma congregación, Joseph Augustine Di Noia O.P. Secretario adjunto y Guido Pozzo, Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, además de los asistentes de la FSSPX, los reverendos Niklaus Pfluger y Alain-Marc Nély.
Durante el encuentro se han examinado algunos problemas de orden doctrinal y canónico y si ha acordado proceder gradualmente y dentro de un tiempo razonable para superar las dificultades y alcanzar la deseada reconciliación plena".